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Recuerda: tu web es como un coche

Escrito por Juanjo Marcos el 16 de Julio de 2012

En ocasiones resulta complicado transmitir a un determinado tipo de público los diferentes conceptos relacionados con los gastos que plantea el mantenimiento de un sitio web.  Alojamiento, dominio, mantenimiento, actualización de contenidos, gestión de presencia en Internet, gestión de relaciones en redes sociales... ¿no es todo lo mismo? ¿porqué debo pagar por varios conceptos?

En realidad no todos los conceptos que acabamos de nombrar son imprescindibles para contar con un sitio web (aunque en general son todos recomendables) y dependerá mucho del uso y los objetivos que tengamos planteados para dicha pagina web.  Vamos a intentar explicar cada uno de ellos usando la analogía del coche que introducíamos en el título.

  • Dominio:  Es el nombre de tu página en Internet, y es totalmente necesario para que se pueda acceder a tu web. Generalmente se paga con cadencia anual y podríamos compararlo con el pago del IVTM de nuestro coche (salvando las diferencias entre pagar un impuesto y gestionar un registro, claro!).  Es algo que debes abonar por el hecho de tener un coche.
  • Alojamiento: Es el lugar donde se guardan los datos de tu web.  Es decir, el garaje de tu coche.  Podrás encontrar alojamientos gratuitos (igual que aparcas en la calle), pero siempre tendrás muchas mejores prestaciones en un alojamiento de pago (parcela de garaje).  E igual que los garajes, no todos los alojamientos son iguales y hay que fijarse en las prestaciones que nos ofrecen.
  • Mantenimiento:  Tu web funciona el primer día, pero si quieres que siga funcionando de correctamente serán necesarias actualizaciones, parches de seguridad, pequeñas puestas a punto.  Es el mismo concepto que las revisiones y el mantenimiento de tu coche.  Ojala con el tiempo todo funcionase como cuando era nuevo, pero la puesta a punto es un mal necesario tanto para el coche como para la web.
  • Actualización de contenidos:  Querremos que nuestra web crezca con el tiempo, que se adecue a las nuevas necesidades, que tenga más información.  Algo parecido a los nuevos accesorios que implementamos en nuestro coche: de pronto necesitamos un GPS, o una silla de bebé o unos chalecos reflectantes. 
  • Gestión de presencia en Internet y gestión de relaciones en redes sociales: Una vez que tenemos un gran coche queremos presumir de él.  Queremos enseñarlo a los amigos, presumir delante de los compañeros de trabajo, dar envidia a los familiares...  En resumen: darlo a conocer, igual que queremos que nuestra web se conozca y sea popular en Internet.

Soy consciente de que algunos de estos paralelismos pueden resultar un poco forzados, pero son analogías que en muchas ocasiones sirven para acercar algunos conceptos "complicados" a un lenguaje más cotidiano.